¿Oficina compartida? Esta es la estrategia que le funciona a emprendedores de Cali

3 abril 2018

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¿Oficina compartida? Esta es la estrategia que le funciona a emprendedores de Cali
Abril 01, 2018 – 11:45 p.m. 2018-04-01 Por:
Alda Livey Mera Cobo / Reportera de El País

No tener oficina o sede propia ya no es un obstáculo para iniciar empresa. Hay otras personas que lo hacen por el emprendedor, para que este se pueda enfocar en hacer crecer su negocio y le evita ese desgaste –y ese gasto– de acondicionar una infraestructura.

Se llama ‘coworking’, una nueva manera de trabajar y ya está en Cali. Es una filosofía de trabajo colaborativo, que parte de disponer unos espacios privados o compartidos, donde van a trabajar desde el gran empresario o el pequeño emprendedor.

A la vez, este emprendedor puede recibir acompañamiento, asesorías y capacitación, y lo más importante, relacionarse con otros ‘coworkers’ (personas, empresas o emprendimientos que usan estos espacios para trabajar), para interactuar y crear sinergias que les aporten a todos.

Emprendedores que han incursionado en esta nueva tendencia de trabajo colaborativo que se impone en el mundo globalizado, coinciden en que en Cali se han convertido en la solución ideal para empresarios y para quienes inician su unidad de negocio.

Todos ofrecen espacios privados y compartidos, como oficinas, salas de reuniones, salas de juntas, auditorios, que se alquilan por horas, días, semanas o meses, a precios razonables.

¿Por qué gusta? Una oficina genera costos de arriendo o administración, aseo, servicios públicos. “Aquí le reducimos esos costos fijos porque damos todo listo a un precio muy accesible para un emprendedor”, comenta Juan Diego Martínez Santamaría, uno de los cuatro socios de El Lab Coworking, que abrió sus puertas en 2016.

“Es la opción para emprendedores que quieren sacar su negocio adelante, no desde la casa, sino darle una formalidad que potencialice su proyecto, y pueda decir, ‘visítame’, ‘reunámonos en mi sala de juntas’”, indica Christian Burbano, quien abrió Cali Coworking en febrero en el barrio El Limonar.

Para sorpresa de este profesional en mercadeo con más de 10 años de experiencia en servicio al cliente, y de su socio Andrés Felipe Martínez, ingeniero industrial, en quince días, ya tenían tres ‘coworkers’, cuando su expectativa era llegar a esa cifra, pero en los tres primeros meses.

Kees Stapel, gerente de Yoffice, firma que lleva cuatro años en Cali, cree el éxito está en que la gente quiere un modelo flexible, sin contratos de permanencia, salvo ciertas excepciones. “Va dirigido a personas independientes, autoempleados, que están creciendo en sus negocios y quieren enfocar sus recursos en crecer la empresa y no en tener una sede con mobiliario ni pagar un alquiler elevado ni recepcionista.
Nosotros nos convertimos en su oficina, somos su ‘backoffice’, y eso para un empresario pequeño es una solución gigante”, sostiene Stapel, ganador del reality de emprendedores, El Aprendiz.

Los espacios están pensados para hacer trabajo colaborativo, en equipo, lluvia de ideas. “Este modelo da la oportunidad de hacer reuniones sin ruido, sin gente, ya no es en los cafés ni en las plazoletas de comidas, exponiéndose al ruido y a la inseguridad, mientras que acá lo hacen con privacidad y seguridad”, dice José Julián Sánchez, publicista de la Universidad Santiago de Cali y socio de Casa Oportunidad.

“Nos llamamos así, porque es una casa donde se siente el ambiente familiar, el objetivo es formar una familia y que el ‘coworker’ se sienta parte de ella”, comenta Ángela Sepúlveda, socia fundadora de Casa Oportunidad.

Casa Oportunidad Coworking

Casa Oportunidad está en Miraflores. Sus fortalezas son los espacios abiertos verdes y las impresoras 3D.

Cortesía para El País

Sinergias
Mas que el espacio físico, los ‘coworkers’ encuentran la oportunidad de conectarse con otros y de recibir un apoyo físico, intelectual y hasta emocional, dentro de un espacio de trabajo, argumenta Ángela. “Que no se sientan solos, incluso en lo difícil que es tener empresa propia desde sus casas, sino que pueddan compartir esas dificultades y sentires con otros”, expresa.

La razón de ser de El Lab, de sus socios, Martín Quijano, MBA de Babson College; Stefano Tirelli, comunicador con énfasis en publicidad javeriano; Santiago Gómez, administrador de empresas de Icesi, y Juan Diego, administrador de empresas javeriano, es generar comunidad y establezcan sinergias entre sus unidades de negocio.

“Tenemos ‘coworkers’ que son competencia –explica Juan Diego–, pero generan muy buenas prácticas, pueden compartir cierta información –no toda– y crecer ambos. Hay que reducir el mito de que se puede solo competir, también se puede cooperar y generar un ganar- ganar entre empresas del mismo sector u otro”.

Factor diferencial
Todos los ‘coworking’ parecen iguales, pero cada uno tiene un valor agregado o diferencial de sus competidores.

Ángela Sepúlveda, de Casa O, dice que su proyecto ofrece oficinas privadas y salas de reuniones como todo ‘coworking’, y además, espacios abiertos de trabajo. “Tenemos espacios verdes como patios y terrazas, que permiten una relación más flexible con el trabajo, menos ejecutivo y menos modular como en las oficinas, pero más dado para descansar la mente y/o con más coworkers”, explica esta comunicadora social de la Autónoma.

Cali Coworking enfatiza en que es el único en Cali abierto 24/7, porque están convencidos de que las reuniones de negocios se realizan o se terminan según el horario que necesita el cliente, no el de oficina. “Si un empresario llega de China a la madrugada, o un emprendedor salió de la universidad a las 10:00 de la noche, y se quieren reunir con un cliente o hacer una reunión de trabajo a esa hora, aquí puede realizarla”, afirma Burbano.

“Usted puede darse el lujo de decir tengo mi oficina, por horas, días semanas. Y nadie tiene qué saber si paga diez mil o veinte millones de pesos, lo importante es que haga bien su trabajo”,
Kees Staples,
gerente de Yoffice.
Además, es el único dotado con laboratorio para realizar ‘Focus Group’, y con una plataforma de medios de comunicación (emisora de radio y tv.), para que los ‘coworkers’ puedan hacer la difusión de sus productos y servicios, con costos y tarifas económicas.

Otro plus de Casa O es el ‘Cali Makers Space’, un ‘coworking’ para ‘makers’, el único en Cali. Es un espacio para aplicar el ‘hazlo tú mismo’ o ‘hazlo en equipo’ (do it yourself or do it as a team), o sea proyectos de fabricación digital con impresión 3D o elaboración artesanal.

Para ello, dispone de impresoras 3D por lo que mucho diseñador industrial e ingeniero biomédico va a imprimir objetos, prótesis, los

universitarios fabrican sus tenis o emprendedores de proyectos como el de reciclaje Plástico Precioso.

Todos brindan talleres, cursos, conferencias, asesorías, pero en Casa O los programas de educación en emprendimiento son abiertos a todos los ‘coworkers’. Incluso a niños y adultos mayores deseosos de aprender tecnología.

Dicha capacitación abarca desde marketing digital, tecnología y fabricación, hasta crecimiento personal y alimentación saludable.
“Concebimos al ‘coworker’ como ser integral, que no solo trabaja sino que también tiene vida social, familiar, una relación consigo mismo desde la salud mental, la tranquilidad espiritual y por eso ofrecemos servicios desde esa integralidad”, sustenta Ángela.

Para Juan Diego Martínez, el Lab no es un ‘coworking’ más; es un ‘coworking 3.0’, en el que un cliente se puede transformar en proveedor.
Además, el Lab comprende una agencia digital, una agencia de software y el programa Aprende, para el desarrollo de poblaciones emergentes.

Por ejemplo, con apoyo gubernamental, impactaron a 400 personas de las comunas enseñándoles a desarrollar páginas web. “A 80 les dictamos un curso en wordpress, una herramienta para desarrollar páginas web y quedaron muy contentos”, dice Juan Diego.

De ellos, los dos mejores ya los vincularon al Lab. “Es muy bonito, porque la idea de estos programas no es enseñarles y dejarlos en su casa, sino enrutarlos y darles empleo. Aquí, la gran idea del ‘coworking’, la materializamos. Por eso nuestro eslogan es Juntos logramos más”, comenta Juan Diego Martínez, socio de El Lab.

A quién va dirigido
“Tenemos soluciones diferentes para pequeños empresarios, porque son los que más requieren este servicio –los grandes siempre tendrán plata cómo resolver, anota Kees Stapel, de Yoffice–, porque les permite tener un espacio de trabajo a precios razonables, y conectarse con comunidades de empresarios; buscamos empoderarlos para que se conozcan y hagan negocios”, explica Stapel, cuyos socios son Pablo Otoya, Andrés Otoya y Mario Forero, “javerianitos, emprendedorcitos y camelladorcitos”.

Para Christian Burbano, Cali Coworking es para el profesional independiente que desea hacer una reunión con un cliente, o dictar talleres de creatividad o de modelación de negocios.

“Casa O busca que no tengamos personas de una sola disciplina o profesión, porque la idea es reunir diferentes conocimientos y lenguajes que nos complementen y nos permita ayudarnos mutuamente”, afirma Ángela Sepúlveda.

De ahí que en sus tres años de operaciones habían pasado 1800 ‘coworkers’, de marketing digital, desarrolladores web, branding y diseño de marca, diseños y prefabricación en impresora 3D, productores audiovisuales, importadores y exportadores de alimentos, talleres de alimentación saludable y cathering y hasta distribuidores de copas menstruales y ‘Reciclando un mundo mejor’, emprendimiento ambientalista, con apoyo del Dagma, CVC y Alcaldía.

“Son tan variados, pero todos preocupados por causar un impacto social o por apoyar empresas desde un sentido muy humano, incluso los que desarrollan tecnología, lo hacen para el servicio de la salud, no están desvinculados de crear un mundo mejor”, dice Ángela.

La capacidad del Lab es de 80 personas, y su promedio de ocupación es del 70 %. Empresas con grandes sedes corporativas han contratado hasta por un mes. “Buscan estos espacios para estimular la creatividad de sus empleados, porque para desarrollar nuevas ideas, se debe salir de los sitios donde están regularmente”, opina Juan Diego.

Sostener un empleado cuesta $1.300.000 al mes, mientras que por $300.000 en Yoffice “todo ese respaldo y un número telefónico exclusivo para cada ‘coworker’ con su mensaje de bienvenida corporativo y su logo en la puerta, una recepcionista y reciben su correspondencia. “Así es más corporativo, hay confidencialidad, se ve más profesional, como el emprendedor se quiere ver y como es”, dice Kees Staples, gerente.

“Queremos que el colombiano que es muy dado al empleo informal, aproveche este espacio, porque está concebido como un motor de emprendimiento que ya funciona en el mundo y buscamos que ayude a desarrollar la economía en Cali”, concluye Juan Diego Martínez.

Tarifas
CaliCoworking: desde $320.000 mes en espacios compartidos, con internet y WiFi de gran capacidad. Privados desde $450.00 el mes o $40.000 la hora.

El Lab: tarifas superaccesibles: sala de juntas a $35.000 la hora Planes para emprendedores de $380.000 el mes (la hora sale en $2.300).
Una sala¿Oficina compartida? Esta es la estrategia que le funciona a emprendedores de Cali
Abril 01, 2018 – 11:45 p.m. 2018-04-01 Por:
Alda Livey Mera Cobo / Reportera de El País

No tener oficina o sede propia ya no es un obstáculo para iniciar empresa. Hay otras personas que lo hacen por el emprendedor, para que este se pueda enfocar en hacer crecer su negocio y le evita ese desgaste –y ese gasto– de acondicionar una infraestructura.

Se llama ‘coworking’, una nueva manera de trabajar y ya está en Cali. Es una filosofía de trabajo colaborativo, que parte de disponer unos espacios privados o compartidos, donde van a trabajar desde el gran empresario o el pequeño emprendedor.

A la vez, este emprendedor puede recibir acompañamiento, asesorías y capacitación, y lo más importante, relacionarse con otros ‘coworkers’ (personas, empresas o emprendimientos que usan estos espacios para trabajar), para interactuar y crear sinergias que les aporten a todos.

Emprendedores que han incursionado en esta nueva tendencia de trabajo colaborativo que se impone en el mundo globalizado, coinciden en que en Cali se han convertido en la solución ideal para empresarios y para quienes inician su unidad de negocio.

Todos ofrecen espacios privados y compartidos, como oficinas, salas de reuniones, salas de juntas, auditorios, que se alquilan por horas, días, semanas o meses, a precios razonables.

¿Por qué gusta? Una oficina genera costos de arriendo o administración, aseo, servicios públicos. “Aquí le reducimos esos costos fijos porque damos todo listo a un precio muy accesible para un emprendedor”, comenta Juan Diego Martínez Santamaría, uno de los cuatro socios de El Lab Coworking, que abrió sus puertas en 2016.

“Es la opción para emprendedores que quieren sacar su negocio adelante, no desde la casa, sino darle una formalidad que potencialice su proyecto, y pueda decir, ‘visítame’, ‘reunámonos en mi sala de juntas’”, indica Christian Burbano, quien abrió Cali Coworking en febrero en el barrio El Limonar.

Para sorpresa de este profesional en mercadeo con más de 10 años de experiencia en servicio al cliente, y de su socio Andrés Felipe Martínez, ingeniero industrial, en quince días, ya tenían tres ‘coworkers’, cuando su expectativa era llegar a esa cifra, pero en los tres primeros meses.

Kees Stapel, gerente de Yoffice, firma que lleva cuatro años en Cali, cree el éxito está en que la gente quiere un modelo flexible, sin contratos de permanencia, salvo ciertas excepciones. “Va dirigido a personas independientes, autoempleados, que están creciendo en sus negocios y quieren enfocar sus recursos en crecer la empresa y no en tener una sede con mobiliario ni pagar un alquiler elevado ni recepcionista.
Nosotros nos convertimos en su oficina, somos su ‘backoffice’, y eso para un empresario pequeño es una solución gigante”, sostiene Stapel, ganador del reality de emprendedores, El Aprendiz.

Los espacios están pensados para hacer trabajo colaborativo, en equipo, lluvia de ideas. “Este modelo da la oportunidad de hacer reuniones sin ruido, sin gente, ya no es en los cafés ni en las plazoletas de comidas, exponiéndose al ruido y a la inseguridad, mientras que acá lo hacen con privacidad y seguridad”, dice José Julián Sánchez, publicista de la Universidad Santiago de Cali y socio de Casa Oportunidad.

“Nos llamamos así, porque es una casa donde se siente el ambiente familiar, el objetivo es formar una familia y que el ‘coworker’ se sienta parte de ella”, comenta Ángela Sepúlveda, socia fundadora de Casa Oportunidad.

Casa Oportunidad está en Miraflores. Sus fortalezas son los espacios abiertos verdes y las impresoras 3D.

Cortesía para El País

Sinergias
Mas que el espacio físico, los ‘coworkers’ encuentran la oportunidad de conectarse con otros y de recibir un apoyo físico, intelectual y hasta emocional, dentro de un espacio de trabajo, argumenta Ángela. “Que no se sientan solos, incluso en lo difícil que es tener empresa propia desde sus casas, sino que pueddan compartir esas dificultades y sentires con otros”, expresa.

La razón de ser de El Lab, de sus socios, Martín Quijano, MBA de Babson College; Stefano Tirelli, comunicador con énfasis en publicidad javeriano; Santiago Gómez, administrador de empresas de Icesi, y Juan Diego, administrador de empresas javeriano, es generar comunidad y establezcan sinergias entre sus unidades de negocio.

“Tenemos ‘coworkers’ que son competencia –explica Juan Diego–, pero generan muy buenas prácticas, pueden compartir cierta información –no toda– y crecer ambos. Hay que reducir el mito de que se puede solo competir, también se puede cooperar y generar un ganar- ganar entre empresas del mismo sector u otro”.

Factor diferencial
Todos los ‘coworking’ parecen iguales, pero cada uno tiene un valor agregado o diferencial de sus competidores.

Ángela Sepúlveda, de Casa O, dice que su proyecto ofrece oficinas privadas y salas de reuniones como todo ‘coworking’, y además, espacios abiertos de trabajo. “Tenemos espacios verdes como patios y terrazas, que permiten una relación más flexible con el trabajo, menos ejecutivo y menos modular como en las oficinas, pero más dado para descansar la mente y/o con más coworkers”, explica esta comunicadora social de la Autónoma.

Cali Coworking enfatiza en que es el único en Cali abierto 24/7, porque están convencidos de que las reuniones de negocios se realizan o se terminan según el horario que necesita el cliente, no el de oficina. “Si un empresario llega de China a la madrugada, o un emprendedor salió de la universidad a las 10:00 de la noche, y se quieren reunir con un cliente o hacer una reunión de trabajo a esa hora, aquí puede realizarla”, afirma Burbano.

“Usted puede darse el lujo de decir tengo mi oficina, por horas, días semanas. Y nadie tiene qué saber si paga diez mil o veinte millones de pesos, lo importante es que haga bien su trabajo”,
Kees Staples,
gerente de Yoffice.
Además, es el único dotado con laboratorio para realizar ‘Focus Group’, y con una plataforma de medios de comunicación (emisora de radio y tv.), para que los ‘coworkers’ puedan hacer la difusión de sus productos y servicios, con costos y tarifas económicas.

Otro plus de Casa O es el ‘Cali Makers Space’, un ‘coworking’ para ‘makers’, el único en Cali. Es un espacio para aplicar el ‘hazlo tú mismo’ o ‘hazlo en equipo’ (do it yourself or do it as a team), o sea proyectos de fabricación digital con impresión 3D o elaboración artesanal.

Para ello, dispone de impresoras 3D por lo que mucho diseñador industrial e ingeniero biomédico va a imprimir objetos, prótesis, los

universitarios fabrican sus tenis o emprendedores de proyectos como el de reciclaje Plástico Precioso.

Todos brindan talleres, cursos, conferencias, asesorías, pero en Casa O los programas de educación en emprendimiento son abiertos a todos los ‘coworkers’. Incluso a niños y adultos mayores deseosos de aprender tecnología.

Dicha capacitación abarca desde marketing digital, tecnología y fabricación, hasta crecimiento personal y alimentación saludable.
“Concebimos al ‘coworker’ como ser integral, que no solo trabaja sino que también tiene vida social, familiar, una relación consigo mismo desde la salud mental, la tranquilidad espiritual y por eso ofrecemos servicios desde esa integralidad”, sustenta Ángela.

Para Juan Diego Martínez, el Lab no es un ‘coworking’ más; es un ‘coworking 3.0’, en el que un cliente se puede transformar en proveedor.
Además, el Lab comprende una agencia digital, una agencia de software y el programa Aprende, para el desarrollo de poblaciones emergentes.

Por ejemplo, con apoyo gubernamental, impactaron a 400 personas de las comunas enseñándoles a desarrollar páginas web. “A 80 les dictamos un curso en wordpress, una herramienta para desarrollar páginas web y quedaron muy contentos”, dice Juan Diego.

De ellos, los dos mejores ya los vincularon al Lab. “Es muy bonito, porque la idea de estos programas no es enseñarles y dejarlos en su casa, sino enrutarlos y darles empleo. Aquí, la gran idea del ‘coworking’, la materializamos. Por eso nuestro eslogan es Juntos logramos más”, comenta Juan Diego Martínez, socio de El Lab.

A quién va dirigido
“Tenemos soluciones diferentes para pequeños empresarios, porque son los que más requieren este servicio –los grandes siempre tendrán plata cómo resolver, anota Kees Stapel, de Yoffice–, porque les permite tener un espacio de trabajo a precios razonables, y conectarse con comunidades de empresarios; buscamos empoderarlos para que se conozcan y hagan negocios”, explica Stapel, cuyos socios son Pablo Otoya, Andrés Otoya y Mario Forero, “javerianitos, emprendedorcitos y camelladorcitos”.

Para Christian Burbano, Cali Coworking es para el profesional independiente que desea hacer una reunión con un cliente, o dictar talleres de creatividad o de modelación de negocios.

“Casa O busca que no tengamos personas de una sola disciplina o profesión, porque la idea es reunir diferentes conocimientos y lenguajes que nos complementen y nos permita ayudarnos mutuamente”, afirma Ángela Sepúlveda.

De ahí que en sus tres años de operaciones habían pasado 1800 ‘coworkers’, de marketing digital, desarrolladores web, branding y diseño de marca, diseños y prefabricación en impresora 3D, productores audiovisuales, importadores y exportadores de alimentos, talleres de alimentación saludable y cathering y hasta distribuidores de copas menstruales y ‘Reciclando un mundo mejor’, emprendimiento ambientalista, con apoyo del Dagma, CVC y Alcaldía.

“Son tan variados, pero todos preocupados por causar un impacto social o por apoyar empresas desde un sentido muy humano, incluso los que desarrollan tecnología, lo hacen para el servicio de la salud, no están desvinculados de crear un mundo mejor”, dice Ángela.

La capacidad del Lab es de 80 personas, y su promedio de ocupación es del 70 %. Empresas con grandes sedes corporativas han contratado hasta por un mes. “Buscan estos espacios para estimular la creatividad de sus empleados, porque para desarrollar nuevas ideas, se debe salir de los sitios donde están regularmente”, opina Juan Diego.

Sostener un empleado cuesta $1.300.000 al mes, mientras que por $300.000 en Yoffice “todo ese respaldo y un número telefónico exclusivo para cada ‘coworker’ con su mensaje de bienvenida corporativo y su logo en la puerta, una recepcionista y reciben su correspondencia. “Así es más corporativo, hay confidencialidad, se ve más profesional, como el emprendedor se quiere ver y como es”, dice Kees Staples, gerente.

“Queremos que el colombiano que es muy dado al empleo informal, aproveche este espacio, porque está concebido como un motor de emprendimiento que ya funciona en el mundo y buscamos que ayude a desarrollar la economía en Cali”, concluye Juan Diego Martínez.

Tarifas
CaliCoworking: desde $320.000 mes en espacios compartidos, con internet y WiFi de gran capacidad. Privados desde $450.00 el mes o $40.000 la hora.

El Lab: tarifas superaccesibles: sala de juntas a $35.000 la hora Planes para emprendedores de $380.000 el mes (la hora sale en $2.300).
Una sala de negociación va desde $25.000 para una reunión con clientes o coaching. El auditorio (50 personas), vale $57.000 la hora.

Yoffice: desde $37.500 más IVA una hora; de $90.00-$120.000 más IVA un día (varía según el número de personas).

Casa O. Su plan incluye realizar un evento de cuatro horas, por $400.000 al mes, incluye reuniones previas. Igual espacios clásicos por 15 días de tiempo completo y o 30 días de medio tiempo, para emprendedores.
Otro público son consultores, coach o mentores, que ocupan salas de reuniones, asesorías o consultorías, con apoyo audiovisual, a $400.000 el mes.

http://www.elpais.com.co/economia/oficina-compartida-esta-es-la-estrategia-que-le-funciona-a-emprendedores-de-cali.html

de negociación va desde $25.000 para una reunión con clientes o coaching. El auditorio (50 personas), vale $57.000 la hora.

Yoffice: desde $37.500 más IVA una hora; de $90.00-$120.000 más IVA un día (varía según el número de personas).

Casa O. Su plan incluye realizar un evento de cuatro horas, por $400.000 al mes, incluye reuniones previas. Igual espacios clásicos por 15 días de tiempo completo y o 30 días de medio tiempo, para emprendedores.
Otro público son consultores, coach o mentores, que ocupan salas de reuniones, asesorías o consultorías, con apoyo audiovisual, a $400.000 el mes.

http://www.elpais.com.co/economia/oficina-compartida-esta-es-la-estrategia-que-le-funciona-a-emprendedores-de-cali.html

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